La lágrima infinita, espesa... no rueda sobre tu mejilla, es tan solo la huella implacable de aquel dolor.
Una lágrima reprimida, no liberada al mundo para que nadie conozca tu historia.
¿Qué te pueden decir del sufrimiento? Si el peor dolor en tu corazón fue la soledad absoluta en esos momentos en que el alma necesita de otra alma para sentirse a sí misma, para poder comprender que existe.
¿Quién va a hablarte de cuánto dolió?
Si nadie sabe, ni siquiera vos podrás saberlo. Cómo hubiera sido si...
No importa, porque la pregunta duele en el silencio de una respuesta inútil que no querés saber.
Donde no pudo haber lágrimas, no hubo tampoco sonrisas. Ni sol, ni primavera.
Recuerdos confusos, parcialmente borrados y aún seguís preguntando qué parte fue vivida, qué parte fue soñada.
Qué escena editaste tan profundo en tu corazón que así quedó grabada en la memoria del momento.
Silencios, ausencias. Audio, imagen.
¿Qué películas viviste o seguís viviendo?
Quién dice que estuvo bien o mal querer vivir otra realidad de la que se presentó para vos.
Hiere el blanco de las hojas de tu libro.
Pareciera, a veces, que no hay márgenes, renglones. Solo espacio que se diluye en segundos espesos, infinitos como tus lágrimas.
10 octubre 2014
enlamitad
viernes, 26 de febrero de 2016
sábado, 13 de febrero de 2016
Si supieras... (2004)
Sabés que te amo, te amo. Te quiero tanto que no sabés. ¡Ay! Si supieras...
Que mi alma se quiebra si no toca el suelo, que tu amor le da.
Que mi amor duele adentro, me lastima cada vez que no te lo puedo dar. Sos el único que le dio a mi corazón esa libertad, de saber que me puedo ir, pero yo quiero quedarme acá, con vos.
Nada ni nadie nos obliga. Pero si nuestros corazones nos manejan.
Yo me dejo, me dejo llevar de las narices por tu amor. Me dejo llevar a donde vos estás para poder amarte así.
Me lleno de tu amor pero nunca es suficiente, aunque explote, aunque ya de náusea tanta dulzura que me das, y te doy. Me dejo llevar violentamente, porque estoy tan segura que me voy al suelo de la emoción, por salir corriendo a tu encuentro.
Me vuelvo estúpida.
Pero te amo. Soy estúpidamente feliz pero quiero hacerte feliz en serio.
No me importa que a nadie le importe, no me importa que en realidad estemos soñando.
06/diciembre/2004
Los retazos de tu silencio (2002)
Pensando en ti se me fue la vida, esa que alguna vez me perteneció y yo, en mi ignorancia quise vivir como si fuera mía.
Tú te la llevaste, como todo lo demás que alguna vez tuve, todo me sacaste dejándome vacía.
Y como tonta , aun hay noches en las que espero por horas tu regreso ; sin darme cuenta, no sé por qué, de que si nunca viniste hacia mí no tienes por qué volver.
A veces creo que te veo, como aquella madrugada en la que me dejaste, detrás de la puerta sin siquiera una despedida.
Sintiéndome sola, ¿por qué? Si nunca estuviste conmigo, jamás estuviste a mi lado.
Y queriendo volver a ser tuya, aunque se repitiera la historia, sé que nunca te inquietó la duda como la que yo viví, aún estando segura de que tu amor no pronunciado fue un fantasma que quise ver, tan claro para cualquiera, y aunque jamás me mentiste, tus silencios quise entender.
Porque quisiera odiarte con todas mis fuerzas, no me enorgullece confesar que aun te amo, aun me importas y se que sería feliz viviendo la misma farsa, imaginando que me amas, sintiendo un amor inexistente, creando las mas hermosas palabras con los retazos de tu silencio.
17 septiembre 2002
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