Sabés que te amo, te amo. Te quiero tanto que no sabés. ¡Ay! Si supieras...
Que mi alma se quiebra si no toca el suelo, que tu amor le da.
Que mi amor duele adentro, me lastima cada vez que no te lo puedo dar. Sos el único que le dio a mi corazón esa libertad, de saber que me puedo ir, pero yo quiero quedarme acá, con vos.
Nada ni nadie nos obliga. Pero si nuestros corazones nos manejan.
Yo me dejo, me dejo llevar de las narices por tu amor. Me dejo llevar a donde vos estás para poder amarte así.
Me lleno de tu amor pero nunca es suficiente, aunque explote, aunque ya de náusea tanta dulzura que me das, y te doy. Me dejo llevar violentamente, porque estoy tan segura que me voy al suelo de la emoción, por salir corriendo a tu encuentro.
Me vuelvo estúpida.
Pero te amo. Soy estúpidamente feliz pero quiero hacerte feliz en serio.
No me importa que a nadie le importe, no me importa que en realidad estemos soñando.
06/diciembre/2004
No hay comentarios:
Publicar un comentario